Feria del tejate 2026

El tejate es una bebida prehispánica de la región de Los valles centrales de Oaxaca, México. Está hecha a base de cacao, maíz, semilla de maguey y rosita de cacao que aporta la textura cremosa que flota en la superficie. Se dice que era la bebida para las ceremonias indígenas. Ahora se toma como una bebida refrescante, que tienes que terminarte fría. De otra manera, ¡la flor de rosita se derretirá! Así, a nadie le gusta; créeme.

Como en varias cuestiones culturales de Oaxaca, hay una disputa sobre el pueblo en el que el tejate se originó. Sin embargo, en Oaxaca se le atribuye a San Andrés Huayapam. Según lo que me han compartido, esto es porque ahí crece la flor de rosita; ingrediente clave para “la bebida de los dioses”. Yo no la había probado hasta mudarme a la capital. No fue natural dada mi personalidad bastante indispuesta a salir de su zona de comfort en ocasiones. Fue, precisamente, gracias a mis estudiantes que la probé. Imagínense, me preguntaban como su maestra de español/guía cultural en Oaxaca y yo sin saber.

Ahora, la disfruto cada que me doy una vuelta por la ciudad de Oaxaca. Además, anualmente desde hace 24 años se celebra la feria del tejate alrededor la iglesia en el centro de Huayapam. Como era de esperarse, tampoco había ido hasta este año que hubo transporte gubernamental gratis. Antes, se me quitaban todas las ganas de imaginarme el tráfico y lo imposible que era tomar un taxi para ir y regresar. Este año, además, es especial por mi compromiso a cambiar; tomar acción en vez de seguir engañándome con palabras.

Puedes escuchar de mi viva voz una descripción más exacta del día en el video. Lo que no narro ahí, es que de forma personal, sentí que por primera vez se conciliaron los deseos de mi niña interior y de mi adulta. Antes, usualmente cuando la niña quería algo, la adulta lo invalidaba diciendo: eso es infantil, no me sirve de nada en esta etapa o no vale la pena. Después accedí a darme lo que siempre quise y nadie antes me había dado por muy simple que fuera como: mi helado favorito cuando no estuviera feliz. Esa etapa ya pasó y ahora que mi niña se siente vista y escuchada, puede ser más receptiva ante los sueños de la adulta. Ya no está haciendo berrinche ni quiere llamar la atención. Ahora quiere que la incluyan en los planes del presente, que fue lo que pasó el 29 de marzo.

Mi niña dijo: Me da curiosidad ir a la feria del tejate.

Mi adulta respondió: La neta es que este año sí me lanzo. ¿Vamos?

Durante todo el recorrido se sintió como si las dos fueran de la mano; una diciendo: ¡mira eso! y la otra respondiéndo: ¿quieres que le tome una foto?

Una con antojo: ¡eso se ve rico! y la otra consintiendo: ¿quieres que lo probemos?

Esa es la relación que siempre soñé entre ellas. Aún así, hay cosas que nunca cambian como la una diciendo: ¡me voy a aburrir en la fila! La otra respondiendo: ¡ya sé! Vamos a tardar mucho, me llevaré un libro…

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